miércoles, 13 de septiembre de 2017

De slogans, orgullo y otros..

De la fuente menos esperada… mi papá… me llegó un video llamado “Morite de amor, cagón”(https://www.youtube.com/watch?v=-qd_G_Y3lJA&t=31s), con un contenido tan colorido como su título, es de estos videos que hablan sobre aprovechar cada minuto de la vida, de no guardarse nada, etc… etc… de esos con todos los “slogans” que circulan por redes sociales hoy en día, que incluso han llegado a ser chocantes para algunos… Pero entre frase y frase, hubo una que me llamó en especial la atención, decía “metete el orgullo post-moderno liberal de “todo me chupa un huevo” en el culo”. Y es que al vivir en el mundo de hoy en día, andar rondando por redes sociales, leyendo desde que fulano anda en Zihuatanejo, mengana le enseñó a su perro a responder mensajes del celular, noticias como huracanes, asaltos o mi feed del último grito de la moda en temas “geeks”, creo que imposible ignorar cierta tendencia a hablarle al “desamor”.

            Siempre frases de cómo se necesitan a sí mismos para ser felices, cada vez escucho más personas de mi generación diciendo que mejor se quedan solteros antes de meterse en el drama de las relaciones, que sólo sirve para drenar energía, que sólo sirve para dañar y que tod@s son iguales, que mejor no esperar nada de nadie, etc… No digo que ninguna de las afirmaciones anteriores no sea verdad, pero ¿lo estamos interpretando como se debiera? o ¿nos estaremos “escudando” en las mismas, dándoles nuestra propia interpretación? Tampoco puedo evitar pensar que todo esto viene de un tema de autoestima.

    Veamos… Emily Esfahani Smith, periodista y escritora de origen suizo (http://emilyesfahanismith.com/about) , habla en una charla de 12 mins en  TED, sobre la obsesión de nuestra sociedad con la felicidad, siendo esta un pasaje que se presenta por oleadas en la vida, va y viene, pero tener un objetivo en la vida, servir a algo que va más allá de propio ser y desarrollar lo mejor que tenemos adentro, te da un apoyo que te sostendrá en los momentos no tan felices de la vida (https://www.ted.com/talks/emily_esfahani_smith_there_s_more_to_life_than_being_happy).

            Pensando en esto, podríamos reafirmar el concepto de que la felicidad no viene de una relación en pareja, viene de las acciones propias y más importante aún, viene de nuestras acciones el tener un “ancla” para mantenernos a flote cuando las situaciones no tan felices se presentan, porque el tener una vida plena no consiste en siempre estar con una sonrisa en la boca, consiste en tener la paz y tranquilidad para lidiar con las situaciones de una manera objetiva sin que llegue a llevarnos a la plena depresión.

            Como decía, la tendencia de la negación a meterse con alguien y bajar las barreras necesarias para tener una relación y todas sus implicaciones, son como una moda ahora, que para mi, CASI siempre, se resume en 2 palabras: miedo y orgullo, muchas veces escudados en excusas o simplemente hay relaciones en las que no siempre hay dos personas que quieren y esto está bien también.

A muchas personas nos ha costado definir o aceptar lo que realmente queremos en la vida, esto deriva en que nuestro comportamiento en estos temas haya sido un poco errante y citando otro slogan, la manera en que tratamos a algunas personas, sólo refleja nuestras propias inseguridades y terminamos haciendo un poco de daño, este proceso de aceptación y madurez no es sencillo, es doloroso en muchos casos, pero tené seguridad de que todos tenemos esa fuerza dentro de nosotros.

            Entonces, saber qué se quiere en la vida en el ámbito de relaciones, tener un objetivo, es muy importante, cualquiera que uno quiera es válido, pero llega un momento en el cual hay que tener muy claro para dónde queremos agarrar en ese sentido, amarrarse los pantalones e ir por lo que se quiere.

            Cuando algunas corrientes filosóficas analizan la palabra “amor”, encuentran que en diferentes idiomas se utiliza la misma palabra para amabilidad, benevolencia y buena voluntad. Asimismo, explican que el amor no se trata del deseo de ser aceptado o de encontrar alguien que nos revele la plenitud, se trata de entender, no de ser entendido, se trata de dar energía, más allá de conceptos y justificaciones psicoanalíticas de nuestro amor ¿somos capaces de dar energía a las personas? ¿somos capaces de entenderlas en el nivel más puro sin que nos afecte, puesto que nuestra esencia no tiene forma de perderse o estropearse por los fenómenos mundanos?

            Habiendo dicho lo anterior, sería de mucha ayuda el que podamos lograr tal seguridad, podrías tener el tipo de relación que querás! Podrías hacer todos los "sacrifcios" (para mi esa palabra no es la definición correcta) que te nazcan,  podrías ser lo tiern@ o lo seri@ que se ajuste más a tu personalidad ya que si entregamos nuestra energía a una persona y esta a su vez nos deja “guindando”, ya tenemos la certeza de que todo va a estar bien, porque nuestra plenitud no dependerá SOLAMENTE de esta relación- Esto no significa que vamos a llegar a un nivel de iluminación donde no sentiremos  miedo ni dolor, significa que podemos llegar a un punto en el que podemos estar seguros de que realmente, aunque algo nos duela, tenemos la energía suficiente, nuestra “ancla” personal que nos permite mantenernos a flote sin importar qué pase.

            Para ir concluyendo, varios pensamientos:


  • Es importante saber qué queremos en nuestra vida y conocer las implicaciones de nuestros deseos.
  • Es prioritario construir la autoestima suficiente para conocernos y valorarnos, tener un sentido de pertenencia en la vida que vaya más allá de “querer ser feliz”, encontrar algo que le dé un significado a vivir. (La mayoría venimos jodidos de la infancia en este tema)
  • Para las cosas que realmente querés, encontrarás el coraje (por no poner otra palabra) para ir por ello, para las cosas que no querés, encontrarás excusas
  • Cuidá que tus razones no sean excusas, que no sean un escudo para el miedo y para el orgullo
  • Antes de negarte a algo que pensás que te puede hacer bien, pensá que te vas a morir… sí… te vas a morir... y no sabemos cuándo..
  • Regalá amor, da cariño como loc@, a tus familiares, a tus amig@s, a quien te dé la gana! Sé muy feliz con ello, estamos aquí para dar, no para recibir, si estás segur@ de que tu “energía” es fuerte, el resultado será el mismo… satisfacción, además recordá… mañana podríamos no estar aquí...
  • Los psicólolgos, psicoanalistas y demás, son increíbles, todos deberíamos ir de vez en cuando a que nos soquen las tuercas, que nos guíen un poco en el camino… PERO… las cosas no van a cambiar hasta que vos tomés la DECISIÓN, después de todo es tu vida, nada más no esperés mucho para tomarla, el tiempo no espera a nadie... (experiencia propia)
  • No perdás la esperanza (diferente de Fe), podés haber metido las patas mil veces o las personas a tu alrededor también se pueden haber equivocado, que alguien se tropiece y se salga del camino no significa que se han perdido para siempre, a veces todos necesitamos poco de ayuda…
  • No tengás miedo a tu dolor, tan aterrador como puede ser, el aceptar tu dolor, te hará más fuerte, tanto como vos no podés imaginar. Es una de las capacidades más grandes que podemos desarrollar y viene de uno de los sentimientos más humanos… Esperanza… Llenate de esperanza!
  • Ya sin querer, te dije un montón de slogans más.
  •  Metete el orgullo post-moderno liberal de “todo me chupa un huevo” donde mejor te quepa y salí a morirte de amor, cagón@!!!
           


domingo, 26 de marzo de 2017

Cascadas de la vida y el espíritu


"En un pasado lejano existió una escuela integrada por miles de peces koi, procedentes del Río Dorado, China. Con el paso del tiempo, al nadar contra corriente, se volvían más fuertes. En el río existía una cascada y una vez que un pez llegaba a esta, tenía que retroceder en su camino debido a la fuerza de la misma.


Pocos peces permanecían y continuaban en su intento por alcanzar la parte más alta de la cascada. Las poblaciones de kois mantuvieron sus esfuerzos por llegar a su objetivo durante cientos de años, hasta que al fin uno de ellos lograba saltar hasta el nacimiento de la misma. Con lo anterior, el pez lograba una recompensa: se transformaba en un hermoso dragón dorado y vivía en las aguas del Río Azul, al otro lado de la catarata.

Esta cascada era conocida como “Las Puertas del Dragón” y la leyenda dice, hasta el día de hoy, que cualquier koi que tenga la fuerza y la perseverancia para completar su viaje hasta La Puerta del Dragón se convertirá en un dragón en el cielo.”[1]

En cualquier ámbito de nuestra vida (social, cultural, profesional, entre otros) siempre estamos sujetos a los cambios y forman parte de nuestro diario caminar. Por esto, es necesario sacar el máximo provecho a cada etapa; a veces es necesario evolucionar o transcender y residirá en nosotros sacarles el máximo provecho a cada una; por más oscuro que se ponga el día, aunque esto signifique nadar hasta alcanzar la parte más alta de la cascada.

Casi siempre te dicen que fluyás como el agua, que te amoldés alrededor de las cosas (¿circunstancias?) (Bruce Lee), pero hay momentos en los que nos toca hacer introspección y averiguar si somos capaces realmente de fluir. Ahí es donde nos toca reflexionar y decidir si aprovechamos la oportunidad para mejorar o no.

Existen muchos recuerdos arraigados en nuestro subconsciente; recuerdos que nos generan buenos sentimientos y otros autodestructivos; como por ejemplo: la ira, ansiedad, y el miedo. Lo importante es no sentirnos mal por tenerlos. Todos tenemos algunos de estos sentimientos, claro, en diferentes proporciones. Está en cada uno de nosotros quedarse ahí o evolucionar; nadar un poco en la corriente, tener fe y esperanza en la persona que somos y en la que podemos llegar a ser.

En este camino de transformación, nadie está exento de cometer errores, no somos perfectos, ni lo llegaremos a ser. Muchas veces, las decisiones que tomemos desencadenarán procesos dolorosos, no solo en nuestro interior, sino en nuestros seres queridos: Esto no nos hace malas personas, nos da la oportunidad de cambiar, de resolver nuestros conflictos y lograr vivir en paz, nos deja ser humanos. No siempre estos conflictos se resuelven de la noche a la mañana, pero si queremos, podemos comenzar a lidiar con nuestra corriente de sentimientos y convertirnos en mejores personas.

Al reflexionar sobre lo anterior y si de casualidad, vos, quien está leyendo esto te sentís identificad@ de una u otra forma con estos sentimientos, te das cuenta que es muy difícil no tomárselo personal; ¿verdad? Podés ponerlo en el escenario que prefirás: una pareja, un familiar, un jefe… Es posible que te cueste encontrar la paz o la sabiduría para reflexionar sobre determinado evento. Y si de casualidad, a leer esto reflexionás sobre determinada persona o situaci[on, pregúntate: “un momento, esta persona no es así” o “¿qué estará pasando esta persona para que le genera este comportamiento?”. Llegar a este nivel de empatía no es fácil para muchos, más no es inalcanzable. Hay que comprender que una situación de estas genera una cadena de eventos dolorosos que van desde la persona que lo está viviendo hasta sus seres cercanos. Seamos honestos: cuando se viven momentos como los anteriores, es muy difícil levantar la cabeza y mirar alrededor, incluso preferimos optar algunas veces por conductas autodestructivas.

Lo anterior lo resumo en el siguiente ejemplo:

"Hace un par de años tuve una situación (“complicada”) de salud, la cual decidí guardármela para mi solo. Esto me generó cierto grado de depresión. En ese momento, solo podía decir “pobre yo, no me siento bien, no quiero tener nada que ver con nadie”; me costaba levantar mi cabeza y ver a mi alrededor.

Esto me llevó a tomar ciertas decisiones que causaron mucho dolor en las personas más cercanas. Cuando me di cuenta, ya todo había pasado y, por decirlo de alguna manera, ya se había “derramado la leche”. El punto fue que cuando todo estaba pasando, muchas personas me señalaron, me juzgaron y se alejaron (no los culpo, yo lo hubiera hecho también): En ese momento, no me sentí bien de ser “encasillado”. Yo era mi juez más duro. Lo curioso fue cuando otras personas llegaron y me preguntaron: “¿qué tenés?” y se preocuparon por mí, no me juzgaron, mi agradecimiento para ellos fue tal que me sirvió como primer paso para un “reseteo”, retomar mi vida y seguir adelante y sí, para perdonarme".

Con esto, lo que aprendí es que no deberíamos juzgar a las personas si no conocemos su realidad; no sé si será esto un tipo de “condicionamiento operante” en los humanos el juzgar a primera vista, pero está en nosotros tomar un par de pasos hacia atrás, dejar de lado nuestro ego herido y analizar las situaciones sin tomar el martillo de juez. A algunas personas nos tomará más tiempo que a otros llegar a este entendimiento, pero por lo menos yo no creo que existan “personas malas” quienes hagan daño adrede, todos merecemos el beneficio de la duda.

Es válido que cuando pasés por cualquier situación dolorosa que involucre a otra persona quien te importe inflingiéndote dolor, que tengás ganas de nunca volver a dar nada por nadie. Incluso podés llegas a sentirte culpable y que sintás enojo con vos mismo.

No olvidemos que para llegar al otro lado de la cascada, hay que empezar derribando el primero de los muros: el que ponemos nosotros, nos autojuzgamos. Nos pasamos la vida viendo triunfos y fracasos que conseguimos en el pasado, nos castigamos y a ratos perdemos las ganas de seguir, pero ¿qué pasaría si las flores solo se marchitaran?; ¿qué pasaría si solo se quedaran en botones? El Sol no se queda detenido al medio día porque no quiere ver más atardeceres. (Antonio Hernández Luna, Elizabeth Guerra Vázques, Fermín IV Caballero Elizondo, Raul Chapa Elizalde, Andres Cantisani, año). No podés quedarte ahí, en un rincón temblando de miedo, tenés que erguirte y seguir adelante, sin miedo a entregar tu tiempo, tu energía, tu amor.

Para mí, la persona que está escribiendo esto, no necesariamente para vos, el no juzgar, o parar en cierto momento a ver la situación desde afuera y analizar las cosas desde un punto de vista neutro, es una expresión de amor. ¿Por qué? Tomá la doctrina de tu preferencia (cristiana, budista, espiritual, etc...) todas recaen en la misma frase: “El amor lo puede todo” y en lo personal, por más trillado que suene, es ¡cierto! No hablo solo del tono romántico, sino, del amor con el prójimo y sus formas de expresión.

En el libro titulado “Los 5 lenguajes del amor”, de Gary Chapman (sí yo sé… este título…), el autor clasifica a las personas en cinco grupos diferentes, los cuales hablan distintos lenguajes al amar. Estos lenguajes son cinco: palabras de afirmación, tiempos de calidad, recibir regalos, actos de servicio y contacto físico. En este tema y sobre la razón por la que muchos matrimonios no perduran, no estoy de acuerdo en “encasillar” a la gente en estos grupos, pero sí en que todos hablamos lenguas diferentes al expresar cariño para con alguien y que aun así se puede llegar a ser felices a pesar de las diferencias.

Otro ejemplo:

Mi papá y yo no nos hemos llevado muy bien desde que yo era pequeño: Siempre sentí una necesidad de que él me reconociera y me aprobara; él es una persona inexpresiva y cuesta sacarle una sonrisa. Hace un tiempo, decidí perdonarlo, se lo dije, “no importa lo que haya pasado antes, de ahora en adelante pienso invertir mi energía en disfrutar el tiempo que nos quede juntos”. A mis palabras anteriores, por su manera de ser, no respondió mucho: Es el mismo señor sentado en el sillón de la sala viendo televisión, pero de cuando en cuando aparece en mi casa con una compra de la feria o una vez me hacía falta una plancha y también, sorpresa, plancha nueva. He llegado a comprender que tal vez nunca me llegue a abrazar y a decirme que me quiere, pero esos pequeños detalles son su manera de decirlo.

Con todo esto vamos a ver lo que es amor para mi. Puede que no lo sea para otros, está en vos y en mí, si querés llegar a comprender la forma en que la gente a tu alrededor te quiere, solo vos sabrás si vale la pena este “esfuerzo” por llamarlo así, para mí siempre valdrá la pena, podés aprender tanto, pero tanto de ello.

Puede ser que este grado de comprensión no se llegue a dar, entregarle a alguien tu amor y comprensión nunca es seguro de que te amarán de regreso, pero no esperés por ello, solo esperá que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo. Cada decepción nos hace trascender y como el pez koi, nos ayudará a estar un poco más arriba de nuestra propia cascada, con la seguridad de que al final, todo va a estar bien (yo soy el primero en la fila de los que nos cuesta creernos esto, pero estoy seguro de que es posible).

En pali, la lengua que hablaba Buddha, existe una palabra que se escribe "metta", ha sido traducida como amor, pero también como amabilidad, benevolencia y buena voluntad. Asimismo, explican que el amor no se trata del deseo de ser aceptado o de encontrar alguien que nos revele la felicidad, se trata de entender, no de ser entendido y de dar, de dar energía, más allá de conceptos y justificaciones psicoanalíticas de nuestro amor. ¿Somos capaces de dar energía a las personas? ¿Somos capaces de entenderlas en el nivel más puro sin que esto nos afecte, puesto que nuestra esencia no tiene forma de perderse o estropearse por los fenómenos mundanos? Me parece una buena pregunta para reflexionar.

Pienso que los regalos más grandes que le podés dar a una persona son, tu respeto, tu tiempo, el no juzgarle, tener la mente abierta para comprender su forma de amar, la manera en que te entregan su energía y darle tu perdón de ser necesario. Hace pocos días alguien me dijo que consideraba que la habilidad de perdonar era una característica invaluable en una persona, 100% de acuerdo. Aprender a lidiar con un ego herido, pensar en lo que comprendemos como respeto y amor, desear el bienestar de los demás y dejar ir nuestro orgullo, nos permitirá tener una vida llena de alegría y paz… ¿Que todo esto da mucho miedo? (por lo menos a mí), sí, pero tenemos que sobrepasar nuestras dudas, no alimentar el cuerpo del dolor (tema para otro blogg) con nuestro temor y de verdad, repito, convencernos de que todo va a estar bien.

Para concluir, considero que la prioridad en la vida debe ser el amor, lo abarca todo: respeto, perdón, no juzgar, empatía, entregar energía, no te vayás por el dinero, por lo físico, porque esto se puede llegar a perder; priorizá en amar a tus seres cercanos, en luchar por lo que querés, por las personas que iluminan tu vida, lo demás vendrá por añadidura.. La comprensión de las diferencias es parte de todo ello, solo toma dos personas que quieran lo mismo y piensen que lo pueden alcanzar uno a la par del otro.

Con todo lo escrito, no pretendo decir que domino estos temas, todo lo contrario, me declaro en nado continuo con mis sentimientos.

Para vos que dedicaste estos minutos a leer esto, te dejo un agradecimiento infinito y te deseo que tengás suficiente felicidad para hacerte dulce, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para mantenerte humano, suficiente esperanza para ser ¡feliz!

Como siempre que escribo, no me puede faltar la frase “geek” del momento, en este caso dejo dos:

“El miedo nos lleva al enojo, el enojo nos lleva al odio y el odio nos lleva al sufrimiento”.

“No está en nosotros decidir qué tiempos vivimos, pero sí está en nosotros decidir qué hacer con el tiempo que se nos ha otorgado.”

domingo, 5 de abril de 2015

Decidimos en qué creer

Después de pensar y pensar... me costó mucho expresar un criterio sobre este tema... Talvez la mejor manera que encontré fue la de ver este tema desde 2 puntos de vista que puedo opinar, uno como entrenador y otro como aficionado al ciclismo.


Como entrenador y parte de un nuevo proceso de crecimiento en nuestro país. pienso que mi deber es el de desaprobar al 100% toda acción que permite a un atleta sobresalir sobre los demás de una manera cual no sea a base de entrenamiento, esfuerzo y sacrificio, sin ayudas externas que le dejen ejecutar destrezas casi de una forma sobrehumana, podríamos decir... El uso del dopaje no deja más que glorias falsas, medallas no merecidas, seguidores quienes ponen su admiración en una persona que no está siendo sincera con ellos y peor aún, una persona que no está siendo sincera consigo misma. No debemos olvidar que cuando cometemos este tipo de acciones, a quien le estamos mintiendo es a nosotros mismos y siento que esta es una carga muy pesada de llevar.

Como practicantes de un deporte debemos siempre estar concientes de nuestras capacidades físicas y de nuestros "topes", siempre tratar de sobrepasarnos a nostros mismos y no a la persona que tenemos a la par nuestra, alguna vez leí que "nuestro mayor rival está ahí de pie frente a nosotros cuando vemos el espejo" así que les insto a sobrepasar a esa persona, a demostrarnos a nosotros mismo hasta donde podemos llegar, siendo sinceros y les garantizo que se van a sorprender de lo que pueden lograr...

Como aficionado al ciclismo, puedo recordar muy bien cuando compré una de mis primeras bicis de ruta, me la vendió Pablo Rodríguez Running Costabrava Guideera anaranjada con pintas negras por todo lado, recuerdo sentarme horas de horas los sábados en el ciclo junto con Carlos Esquivel, José Garita Sibaja yJosue Ivankovich, a discutir sobre los artículos nuevos que salían, recuerdo cuando Sergio Sánchez F. me ayudó a retomar el ciclismo y con todos ellos hablábamos de un fenómeno, un ciclista que estaba triunfando en el Tour de Francia después de haber vencido el cáncer! era todo un fenómeno y además de esto, estaba creando una fundación para recolectar recursos y de esta manera ayudar a las personas que sufrieran de esta enfermedad alrededor del mundo.

Cuántos no subíamos alguna cuesta a toda máquina e íbamos diciendo en nuestra mente "Lance Armstrong va a la cabeza en el ascenso, Jan Ulrich se ha quedado atrás, nadie lo puede alcanzar!" cuántos nos comimos las uñas viendo una contrareloj, esperando que no se cayera en una de las curvas para verlo coronándose al final de un Tour más. ahorrábamos para poder comprarnos una camiseta de ciclismo amarilla para sentirnos un poquito como él... Creo que no había una época del año en que anduviera más en bicicleta, que durante las semanas que duraba el tour...

Hoy día, no puedo evitar sentirme decepcionado por lo que confirman las noticias, los primeros días no voy a negar que algún hilo de tristeza sentía en el alma, poco después me puse a pensar que si no le hubiera admirado tanto, talvez no me hubiera motivado a andar en bicicleta de nuevo, no me hubiera puesto a subir cuestas como loco en mi bici y talvez no me hubiera animado a hacer lo que hoy hago, lo que me encanta y cuántos más como yo?

No debemos olvidar lo que él hizo, pero realmente Lance Armstrong es un ser humano más, no es perfecto ni sobrehumano, es muy fácil ahora pararse y decir "yo? dopaje? nunca!" pero habría que estar en el lugar de una persona que está a un paso de ver su sueño de vida cumplirse y talvez incluso no rodeado de la mejor compañía para aconsejarse, no vayamos muy lejos, hoy día observamos a quienes participan de competencias en categorías por edades, personas que asisten a gimnasios, buscando la "forma" más rápida para lograr sus objetivos, que el quemador de grasa por aquí, que la pastillita para no amanecer arratonado por allá...nosotros como entrenadores, padres, hermanos, amigos etc... tenemos el deber de apoyar a estas pesonas, de tratar de dejarlas en el camino correcto para que no tomen las decisiones equivocadas con respecto a este tema.

Como puso Ernesto Espinoza " No seamos mojigatos ya sabíamos que uso sustancias estimulantes/prohibidas durante su carrera como ciclista ", cierto todos los sabíamos y uno como adulto decide qué y en quienes creer, entonces yo decido que para mi Lance Armstrong siempre significará un recuerdo de buenos tiempos con mis amigos en el ciclo y en la calle, significará una de las motivaciones que tuve para seguir entrenando, una persona que sí, se dopó entre cientos, pero aún así sobrevivió al cáncer y creo un movimiento para ayudar a miles más como él, no sólo fue un dopado más quien se guardaba sus glorias para sí mismo, pero es un ser humano más, quien está expuesto a las mismas decisiones de vida que ud yo, que tendrá que responder por sus acciones y que se haya dopado o no, esto no debería influir en la manera en que regimos nuestras vidas...